“Tu pasado no te define, te defines tú en tu presente y en lo que quieres a futuro”. Yanina comparte esta idea a partir de su propia experiencia. A los 33 años, habla de los momentos difíciles que atravesó, del proceso de reconstruir su vida y del acompañamiento que recibió de la Fundación Jesús Luz de Oportunidades (FJLO).
Su historia forma parte de un episodio del pódcast de la Fundación. En esta conversación, Yanina recuerda que empezó a consumir drogas a los 16 años y que a los 22 comenzó su proceso de privación de libertad en la provincia de Chiriquí. También habla de lo que vino después: recuperar la confianza en sí misma, alejarse del consumo y encontrar una oportunidad para volver a trabajar.
El camino hacia una nueva etapa
Yanina describe una infancia marcada por la ausencia de sus padres. Su abuela paterna ocupó un lugar importante en su vida. Más adelante, durante su adolescencia, tomó decisiones que la llevaron a enfrentar consecuencias difíciles.
Cuando recuerda su tiempo privada de libertad, reconoce que cometió errores y que tuvo que aprender de ellos. La experiencia también le permitió pensar en las oportunidades que dejó pasar y en las decisiones que quería tomar de ahí en adelante. Según cuenta, la Fundación la ayudó a mirar su situación con otra perspectiva y a comprender que un error no tenía que definir todo lo que ella podía llegar a ser.
Su hija, de tres años al momento de la entrevista, se convirtió en una razón para seguir adelante. Yanina la describe como su motor y cuenta que su presencia le recordaba que debía mirar hacia el futuro y buscar maneras de superarse, incluso cuando el camino se hacía difícil.
Acompañamiento para reconstruir la vida
Al salir, Yanina todavía sentía que no había recuperado por completo su libertad. Cuenta que se aislaba en su cuarto y que le costaba retomar una vida cotidiana. Las conversaciones, charlas y actividades de la Fundación formaron parte del acompañamiento que recibió durante esa etapa.
También habló sobre su proceso para dejar el consumo. En la entrevista, dijo que llevaba un año y dos meses sin consumir. Para ella, la terapia y la atención que recibió fueron importantes para empezar a reconocer su propio valor y aprender a divertirse de maneras que no estuvieran ligadas al consumo.
Cada persona atraviesa este tipo de proceso de forma distinta. En el caso de Yanina, el apoyo de la Fundación y el trabajo que hizo para avanzar le permitieron empezar una etapa diferente. Su relato pone en primer plano la importancia de contar con acompañamiento después de la salida de un centro penitenciario, cuando reconstruir rutinas, vínculos y confianza puede tomar tiempo.
Una oportunidad laboral que cambió el rumbo
En la entrevista, Yanina cuenta que ingresó a trabajar de forma temporal en una empresa de supermercado en línea. La empresa observó su desempeño y decidió ofrecerle un contrato. Ella recuerda ese cambio como una oportunidad para demostrar sus capacidades y continuar aprendiendo en el trabajo.
El empleo también le permitió sentirse reconocida por lo que podía aportar. Su experiencia muestra el efecto que puede tener una oportunidad laboral para alguien que busca retomar su vida después de estar privada de libertad. La confianza de una empresa puede abrir una puerta; mantenerla requiere compromiso, y Yanina habla de seguir aprendiendo cada día.
Un mensaje para quienes buscan una segunda oportunidad
Yanina dirige un mensaje a otras mujeres jóvenes que puedan estar frente a decisiones que las pongan en riesgo. Les recomienda valorarse y pensar en lo que significa perder la libertad. También recuerda que las decisiones tomadas por presión, por buscar aceptación o por querer resultados inmediatos pueden tener consecuencias profundas para ellas y sus familias.
A las personas que todavía están privadas de libertad, les dice que existe una segunda oportunidad. Para buscarla, plantea, hace falta reconocer los errores y darse la posibilidad de avanzar. “Tu pasado no te define”, repite, invitando a pensar en el presente y en la vida que cada persona quiere construir.
La historia de Yanina es una de las voces que cuentan cómo se vive la reinserción social y qué puede significar recibir apoyo al comenzar de nuevo. A través de su experiencia, la Fundación Jesús Luz de Oportunidades recuerda que cada persona merece ser vista más allá de sus errores y que el acompañamiento y las oportunidades pueden ayudar a abrir un nuevo camino.